Fortalece el sistema de defensa de la piel
Los pueblos nativos americanos descubrieron la eficacia de esta planta para curar heridas o picaduras de serpientes. Algunos de estos beneficios se explican por el alto contenido de una serie de elementos: fibra, betacarotenos, hierro, sodio, magnesio, calcio y vitaminas B y C. Esta combinación fortalece el sistema reparador innato de la piel y la vuelve apta para desechar toxinas, regenerarse constantemente, y mantenerse joven, luminosa y sana.